-Lo más importante no es tener dinero, sino administrarlo para la gloria de Dios.
-Si nuestras finanzas personales no comprenden, como mínimo, balance personal, presupuesto, manejo de deudas, planificación para la jubilación o introducción a las inversiones, entonces no serán efectivas para administrar las riquezas de nuestro Señor Jesucristo.
-Reprogramemos nuestros pensamientos con los principios bíblicos que gobiernan las riquezas del Señor Jesucristo, para superar las limitaciones del pasado y crear nuevas posibilidades para el futuro en las finanzas.
-Un muy buen consejo es mantener “los pies sobre la tierra” y no dejar que las emociones dicten nuestras decisiones financieras.
-¿Qué aprendimos de las hormigas que nos puede servir en nuestras finanzas? Si no lo ha hecho o meditado, le anticipo que por medio de ellas aprenderemos a ahorrar.
-Debemos proyectarnos financieramente, es decir, debemos tener planes en nuestra economía para un futuro cercano, a mediano y largo plazo, porque hasta Dios tiene planes con nosotros.
-¿Qué aprendimos de las hormigas que nos puede servir en nuestras finanzas? Si no lo ha hecho o meditado, le anticipo que son autodisciplina, diligentes y consistentes, porque no tienen capitán, gobernador y señor pero hacen lo que les corresponde a cada una.
-Dios nos da el talento pero es nuestra responsabilidad multiplicarlos.
-¿Qué aprendimos de las hormigas que nos puede servir en nuestras finanzas? Si no lo ha hecho o meditado, le anticipo que son disciplinadas, porque no tienen capitán, gobernador y señor pero hacen lo que les corresponde a cada una.
-Proverbios 5:1 nos enseña que debemos estar atentos a la sabiduría bíblica y a inclinar nuestro oído a ella. La pregunta que surge es: ¿lo hemos hecho para manejar nuestras finanzas de manera que glorifiquen al Señor de las finanzas?
-Quienes ganamos más es porque estudiamos previamente y estamos construyendo una carrera laboral. Los demás van a trabajar simplemente porque deben hacerlo y no tanto por glorificar a Dios en todo lo que hacen.
-¿Sabíamos que es conveniente buscar trabajo mientras estamos empleados? La visión es incrementar nuestros ingresos, no simplemente buscar cualquier empleo que pague algo tras haber sido despedidos y quedarnos sin trabajo.
-Muchos de van a trabajar para recibir un sueldo o salario, prestaciones médicas y mirando su jubilación futura, lo cual no está mal del todo; pocos los que vamos a trabajar con el propósito de construir una carrera laboral que incremente nuestros ingresos de manera más acelerada.
-Un gran número de personas nunca tomarán medidas para mejorar su situación financiera porque se sienten «satisfechas» con su salario mínimo, un teléfono de alta gama y suscripciones a plataformas de streaming, por poner algunos ejemplos.
-Proverbios 4:27 nos manda a no desviarnos a la derecha ni a la izquierda, apartando nuestro pie del mal. La pregunta es, ¿estamos administrando las riquezas que el Señor Jesucristo nos encomendó de acuerdo con este mandato?
-Hemos escuchado y leído una y otra vez que debemos tener un plan financiero para cada área de nuestra vida, tanto a corto, mediano como a largo plazo. Pero la pregunta es, ¿ya lo tenemos o aún lo estamos posponiendo?
-La mejor manera de conocer nuestro futuro financiero es proyectarlo y crearlo, ¡desde ya!
-¿Qué aprendimos de las hormigas que nos puede servir en nuestras finanzas? Si no lo ha hecho o meditado, le anticipo que prevén y planifican sus necesidades futuras; cada una lo hace aunque no tienen capitán, gobernador ni señor.
-El diablo nos paga mal por nuestros esfuerzos, pero el Señor Jesucristo siempre recompensa generosamente nuestra fidelidad.
-¿Cómo saber si estamos administrando bien el dinero? Mínimamente, cuando no tenemos deudas y sí ahorros.
-No nos contentemos solo con tener dinero en nuestras manos por un momento; contentémonos verdaderamente administrándolo mejor y mejor para la gloria de Dios.

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