Aprender a Invertir en el Reino de Dios

Serie: Finanzas Personales para Niños

Un consejo para niños de 8 a 12 años sobre Finanzas Personales

Aprender a Invertir en el Reino de Dios

Cuando recibimos dinero, ya sea de una mesada o un regalo, es importante recordar que podemos usarlo para algo más grande que solo nosotros mismos. El Señor nos invita a ser parte de Su obra y a invertir en el Reino de Dios.

Eso significa que podemos usar parte de lo que tenemos para apoyar a la Iglesia, ayudar a misioneros o colaborar en proyectos que muestran el amor de Dios a otras personas.

En Mateo 6:19-20, Jesús nos enseña: «No os hagáis tesoros en la tierra, donde la polilla y el óxido corrompen, sino haceos tesoros en el cielo«. Esto significa que las cosas materiales se pueden acabar, pero lo que hacemos por Dios tiene un valor eterno. Invertir en Su Reino nos permite ser parte de algo que durará para siempre.

Cuando decidimos usar parte del dinero para apoyar a la Iglesia o para ayudar a otros en necesidad, estamos haciendo una inversión en el cielo. Estamos diciendo a Dios que confiamos en Él y en su plan, y que queremos que el dinero sirva para cumplir sus propósitos en el mundo.

Aunque no siempre podemos ver los resultados inmediatos, sabemos que Dios usa nuestras acciones para Su gloria. Invertir en el Reino de Dios no solo significa dar dinero, sino también nuestro tiempo y nuestras habilidades.

También le interesaría:

En resumen, Dios nos ha dado muchos dones, y cuando los usamos para bendecir a otros y hacer crecer Su Reino, estamos participando en algo mucho más grande que nosotros mismos.

Invertir en el Reino de Dios es una manera de usar el dinero que recibimos para un propósito que va más allá de lo material, Él nos promete que nuestras acciones para Su Reino nunca serán en vano.

Cuando aprendemos a usar el dinero y los dones para la obra de Dios, estamos mostrando que confiamos en Él y en Su plan. Esta es una forma poderosa de honrarle y demostrar que lo que realmente valoramos no está en las cosas de este mundo, sino en lo que tiene un impacto eterno.

Comparte en tus redes


Comentarios

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *