Serie: Finanzas Personales para Niños
Un consejo para niños de 8 a 12 años sobre Finanzas Personales
Dios Provee para Nuestras Necesidades
¿Alguna vez te has preguntado de dónde viene todo lo que tienes? Desde la comida que comes hasta la ropa que usas, todo es una provisión de Dios. Él nos ama tanto que promete cuidar de nuestras necesidades. Jesús nos dijo en Mateo 6:26: “Mirad las aves del cielo, que no siembran, ni siegan, ni recogen en graneros; y vuestro Padre celestial las alimenta. ¿No valéis vosotros mucho más que ellas?”
Eso significa que no tenemos que preocuparnos por lo que necesitamos, porque Dios está siempre atento a darnos lo que necesitamos en el momento justo. Pero, al mismo tiempo, Él quiere que seamos buenos administradores de lo que nos confía. También significa que debemos cuidar lo que nos ha encomendado y usarlo sabiamente.
Al confiar en que Dios proveerá, también aprendemos a no tener miedo cuando las cosas parecen difíciles. Él nos enseña a ser pacientes y a esperar en Su tiempo.
Si ponemos nuestra confianza en Él, podemos estar tranquilos, sabiendo que Dios siempre cuidará de nosotros, tal como cuida de las aves.
Dios no solo quiere que confiemos en Él para nuestras necesidades, sino que también espera que ayudemos a otros cuando lo necesiten. Parte de la provisión de Dios es que compartamos con los demás lo que Él nos ha dado. Al hacerlo, no solo demostramos amor a nuestros amigos y familia, sino que también mostramos que confiamos en Dios y en Su provisión para nuestras vidas.
También le interesaría:
Recuerda siempre: Dios es nuestro proveedor, y Él nunca nos deja solos. Podemos confiar en Su amor y en Su cuidado en cada momento.
Cuando aprendemos a confiar en Dios y en Su provisión, podemos vivir sin preocupaciones innecesarias por el futuro. En lugar de enfocarnos en lo que no tenemos, podemos agradecerle lo que ya nos ha confiado.
A veces, puede que no tengamos todo lo que deseamos, pero podemos estar seguros de que Dios siempre nos enviará lo que realmente necesitamos.
Filipenses 4:19 nos dice: «Mi Dios, pues, suplirá todo lo que os falta conforme a sus riquezas en gloria en Cristo Jesús.» Esto nos recuerda que Él conoce nuestras necesidades mejor que nadie y que siempre podemos confiar en Su plan perfecto para nuestras vidas.


Deja una respuesta