Serie: Finanzas Personales para Niños
Un consejo para niños de 8 a 12 años sobre Finanzas Personales
El Dinero y la Sabiduría: Aprendiendo a Escuchar Consejos
A veces, podemos pensar que sabemos todo lo necesario sobre cómo gastar o ahorrar nuestro dinero. Sin embargo, la Biblia nos enseña que es sabio escuchar los consejos de otras personas, especialmente de aquellos que tienen más experiencia, como nuestros padres o líderes de la iglesia.
En Proverbios 12:15, se nos dice: «El camino del necio es derecho en su opinión; mas el que obedece al consejo es sabio.» Esto significa que cuando pedimos consejo y seguimos las recomendaciones de personas sabias, estamos tomando decisiones mejores.
Por ejemplo, si recibes dinero por tu cumpleaños o una mesada, en lugar de gastarlo de inmediato, puedes pedirle a tus padres que te ayuden a decidir cómo usarlo. Quizá te sugieran ahorrar una parte para algo importante en el futuro o usarlo de una manera que honre a Dios.
Cuando pedimos consejo y actuamos con sabiduría, también estamos mostrando que confiamos en la provisión de Dios y en las personas que Él ha puesto en nuestras vidas para guiarnos.
Pedir consejo no solo nos ayuda a tomar mejores decisiones, sino que también nos enseña a ser humildes y a reconocer que no siempre tenemos todas las respuestas. Al seguir este principio, estamos aprendiendo a ser sabios administradores del dinero y de todo lo que Dios nos ha dado.
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Recuerda que las personas que te aman quieren lo mejor para ti, y pedirles consejo es una manera de honrarlas y también a Dios.
Cuando pedimos ayuda, demostramos que valoramos la sabiduría de los demás y que queremos hacer lo correcto con nuestras finanzas.
Al hacer esto, evitamos tomar decisiones impulsivas que podrían causar arrepentimiento, y en su lugar, aprendemos a ser pacientes y prudentes con nuestros recursos.
Así, cuidamos mejor de lo que tenemos y nos preparamos para ser responsables con bendiciones aún mayores en el futuro.


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