El Trabajo, la Pereza

La Biblia, especialmente en los Proverbios, advierte sobre las consecuencias de la pereza y elogia las virtudes del trabajo duro.

Proverbios 24:30-34, ofrece otra reflexión sobre las consecuencias de la pereza a través de la observación de un campo descuidado: “Pasé junto al campo del hombre perezoso, y junto a la viña del hombre falto de entendimiento; y he aquí que por toda ella habían crecido los espinos, ortigas habían ya cubierto su faz, y su cerca de piedra estaba ya destruida. Miré, y lo puse en mi corazón; lo vi, y tomé consejo. Un poco de sueño, cabeceando otro poco, poniendo mano sobre mano otro poco para dormir; así vendrá como caminante tu necesidad, y tu pobreza como hombre armado.

Estos versículos sugieren que aquellos que se niegan a trabajar y dependen de otros para subsistir eventualmente enfrentarán la falta y la necesidad.

La enseñanza subyacente es que la pereza lleva a la pobreza y a la incapacidad para cuidar de uno mismo, mientras que el trabajo duro y la diligencia llevan a la provisión y la seguridad.

La idea es promover la responsabilidad personal y el esfuerzo como medios para vivir una vida plena y satisfactoria.

Este pasaje ilustra cómo la falta de esfuerzo y cuidado lleva a la ruina y la desolación.

Al igual que el campo y la viña descuidados se llenan de espinos y ortigas, la vida del perezoso se verá afectada por la pobreza y la necesidad.

La enseñanza es clara: la pereza conduce a consecuencias negativas, mientras que la diligencia y la atención proactiva a nuestras responsabilidades promueven el bienestar y la seguridad.

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