El 22 de junio de 1750, Jonathan Edwards, un prominente predicador colonial, fue destituido de su pastorado en Massachusetts debido a su rechazo al «pacto a medias». Este evento es significativo no solo por el impacto en la carrera de Edwards, sino también por su relevancia en la historia religiosa de las colonias americanas y su influencia en el desarrollo del avivamiento conocido como el Gran Despertar.
Jonathan Edwards nació el 5 de octubre de 1703 en East Windsor, Connecticut. Fue un teólogo influyente y un predicador puritano, conocido por su intenso enfoque en la soberanía de Dios, la depravación total del hombre y la necesidad de una experiencia personal de conversión para la salvación.
Su sermón más famoso, «Pecadores en manos de un Dios airado», ejemplifica su estilo apasionado y su profundo compromiso con las doctrinas calvinistas.
El «pacto a medias» era una práctica que permitía a los adultos que no habían hecho una confesión pública de fe cristiana ser miembros parciales de la iglesia y, crucialmente, permitir que sus hijos fueran bautizados.
Esta práctica fue adoptada por muchas congregaciones puritanas en Nueva Inglaterra durante el siglo XVII como una manera de mantener la membresía y la influencia de la iglesia en la sociedad, aunque diluía los estrictos requisitos de la confesión personal de fe y conversión que los puritanos originales habían sostenido.
Edwards, sin embargo, se opuso vehementemente al «pacto a medias». Creía que esta práctica comprometía la pureza de la iglesia y minaba la verdadera naturaleza del cristianismo, que requería una conversión genuina y personal.
Su postura era que solo aquellos que habían experimentado una conversión auténtica y podían dar testimonio de su fe deberían ser admitidos como miembros plenos de la iglesia y, por lo tanto, tener el derecho de bautizar a sus hijos.
La postura de Edwards sobre el «pacto a medias» no fue bien recibida por todos en su congregación en Northampton, Massachusetts.
Muchos miembros de la iglesia valoraban la inclusión y la cohesión social que el pacto proporcionaba. A medida que las tensiones aumentaban, la controversia se centró en la admisión de los miembros de la iglesia y los sacramentos.
Edwards insistió en un estándar más alto de pureza y autenticidad espiritual, lo que llevó a un conflicto cada vez mayor con su congregación.
Finalmente, después de una serie de debates y confrontaciones, la congregación votó para destituir a Edwards de su puesto de pastor el 22 de junio de 1750.
Esta destitución fue un evento traumático para Edwards, pero también lo liberó para llevar a cabo otros importantes trabajos teológicos y misioneros. Posteriormente, se trasladó a Stockbridge, Massachusetts, donde trabajó como misionero entre los nativos americanos y continuó escribiendo algunas de sus obras más importantes.
La destitución de Jonathan Edwards subraya las tensiones en las colonias americanas entre la preservación de las normas puritanas originales y las adaptaciones necesarias para la supervivencia y relevancia de la iglesia en una sociedad en evolución.
Su rechazo al «pacto a medias» y su insistencia en una fe auténtica y vivida sigue siendo un punto de referencia importante en la historia del cristianismo americano.
En resumen, el 22 de junio de 1750 marca un momento crucial en la vida de Jonathan Edwards y en la historia religiosa de América colonial.
La destitución de Edwards por su rechazo al «pacto a medias» destaca su compromiso con la pureza doctrinal y la autenticidad espiritual, y su legado continúa influyendo en el pensamiento teológico y la práctica religiosa hasta el día de hoy.

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