-La libertad financiera es como escalar una montaña; cada contribución mensual es un pequeño paso hacia la cima.
-Lo que está de moda es apostar a la ilusión de sentirnos genios sin invertir en educación financiera, repitiendo predicaciones que van en contra de los principios bíblicos que gobiernan las riquezas del Señor Jesucristo y que no tienen valor económico.
-Debemos esforzarnos por maximizar nuestros ingresos, pero acompañarlo de una gestión financiera bíblica.
-Cuando gestionemos nuestras finanzas según la Biblia, nuestras decisiones no se verán limitadas, y si reinvertimos en el Reino, no fracasaremos.
-No tomemos decisiones financieras basadas en prácticas deshonestas, ni sigamos estrategias de inversión dudosas, ajenas al consejo bíblico.
-Nuestro camino financiero, según los principios bíblicos, es como la luz del amanecer, que crece en prosperidad y estabilidad hasta alcanzar su máximo rendimiento económico.
-Especulaciones sin sentido e inversiones sin propósito, todo será una pérdida de recursos.
-¿Qué provecho obtenemos de todas nuestras inversiones, negocios y trabajo esforzado a nivel financiero, bajo el sol, si no lo hacemos para la gloria de Dios?
-Generaciones de comerciantes van y vienen, pero los mercados financieros siempre permanecen.
-La Bolsa de Comercio cuando baja y baja, luego se apresura a ganar unos puntos más y más.
-Por nuestro bien, tendremos que enfrentar y superar nuestros propios problemas financieros.
-La pobreza constante no se debe generalmente a la falta de dinero, sino a una mala administración de las riquezas que el Señor Jesucristo nos ha encomendado.
-No muchos consideran el ahorro posponiendo en parte el bienestar presente para mejorar el bienestar futuro; de lo contrario, el bienestar presente empeorará el bienestar futuro.
-Ni pronunciemos la frase «deuda de consumo»; es muy mala deuda.
-Siempre seremos sujetos a influencias externas; los manipuladores a menudo inician el proceso ofreciéndonos un beneficio financiero, pero el propósito es generar en nosotros una sensación de deuda.
-Se nos manda a mirar a las hormigas. ¿Lo sabíamos?
-La eternidad es inminente; la disciplina financiera es fundamental.
-Nos manejamos por obediencia y no por sentimientos; apliquémoslo a las administración de las finanzas.
-Si alguien ha trabajado durante 40 años sin ahorrar, invertir o capitalizarse, dependerá exclusivamente de su salario; en un escenario de alta inflación, sus ingresos reales, es decir, el valor real de su salario, disminuirán considerablemente.
-Una comprensión profunda de la realidad económica y los principios fundamentales es esencial para la continuidad de nuestras prácticas financieras prudentes.
-El objetivo de las finanzas personales es proporcionarnos el conocimiento y las habilidades necesarias para tomar decisiones financieras informadas, desarrollando una sólida base de educación financiera que nos lleve a glorificar al Señor Jesucristo a lo largo de nuestras vidas.

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