-Una espiritualización exagerada del Evangelio nos ha dejado con una cultura cristiana que ignora o niega el cuerpo.
-El Evangelio sin una teología del cuerpo esta incompleto e inadecuado.
-Toda congregación local que no tiene una robusta teología del evangelio del cuerpo no esta preparada para enfrentar los desafíos filosóficos, psicológicos, sociológicos, científicos y mediáticos de esta generación.
-El consumo de fibra fermentable prebiótica alimenta a las bacterias beneficiosas y cura el revestimiento intestinal. Comamos muchas frutas, verduras y, ocasionalmente, avena germinada.
-A pesar de que las Escrituras nos enseñan que nuestro cuerpo es el templo del Espíritu Santo, algunos lo maltratan o incluso lo destruyen.
-Los buenos hábitos se cultivan, los malos hábitos se atraen.
-Las manzanas, bayas, aguacates, plátanos, algas, pistachos, espárragos, setas, avena germinada, ajos, cebollas y alcachofas de Jerusalén son grandes fuentes de fibra prebiótica.
«Para la cultura secular moderna, el cuerpo humano es poco más que un vehículo para la autoexpresión gratuita―nuestros cuerpos nos pertenecen y podemos hacer con ellos lo que queramos.» Sam Allberry
«La cultura actual ha perdido de vista el verdadero significado del cuerpo. De igual modo, los Cristianos también tienden a restarle importancia al cuerpo físico.» Sam Allberry
«La Biblia tiene mucho qué decir sobre el cuerpo y muestra que la importancia práctica de la enseñanza de la Escritura sobre este tema impacta cómo deben pensar y comportarse los cristianos.» Sam Allberry


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