-Si nuestras tarjetas y cuentas corrientes nos indican que estamos alcanzando o ya hemos alcanzado un balance negativo, esto señala un problema en nuestra comprensión y aplicación de los principios bíblicos que rigen las finanzas.
-Evitar el pago de los impuestos anuales, incluso aquellos que consideremos “injustos”, se interpretará como una falta a nuestra responsabilidad cívica; por ende nos veremos tras consecuencias legales, tipificadas como robo en el sentido de evadir nuestras obligaciones legales.
-La perseverancia y la constancia son fundamentales para lograr la suficiente prosperidad económica, aun enfrentando adversidades.
-Si uno opta por adherirse únicamente a los principios bíblicos de mayordomía financiera que le resultan agradables, desestimando aquellos que encuentra menos atractivos o difíciles de seguir, en realidad no está practicando la mayordomía financiera según la enseñanza bíblica, sino conformándola a sus propias preferencias e inclinaciones.
-Deberíamos acercarnos a la lectura de las Escrituras con el objetivo principal de descubrir a Cristo en sus páginas, en lugar de buscar maneras de enriquecernos o alcanzar la riqueza material.
-Para lograr prosperidad económica, es esencial tener determinación y mantenerse constante, especialmente ante dificultades o presiones. Es crucial permanecer resueltos en nuestro enfoque y en nuestras acciones.
-Cualquier estrategia económica implica aceptar los desafíos y las adversidades como elementos inherentes al camino hacia el cumplimiento de nuestros objetivos financieros y personales.
-Gracia a Dios, que Dios vio primero a Abel-Caín y luego sus ofrendas, según Génesis 4:4b–5a, de lo contrario muchos carnívoros enseñarían que es mejor comer carne (de oveja) que el fruto de la tierra (verduras, frutas, cereales, legumbres, etcétera).
-Amasar una gran riqueza no es para nada un proceso sencillo; detrás de un patrimonio considerable hay esfuerzo, sacrificio y, a menudo, dificultades no aparentes para quienes observan desde fuera.
-La necesidad extrema es a veces lo que nos motiva a descubrir cómo satisfacerla.
-Debemos invertir parte de nuestros ahorros en opciones que aseguren nuestro futuro; más allá de actuar como un colchón de seguridad, el monto ahorrado puede ser destinado a generar ingresos pasivos. La inversión prudente de estos ahorros puede contribuir a asegurar una estabilidad financiera a largo plazo.
-#sabíasqué Existen diversas técnicas de neuromarketing empleadas en supermercados para influir en nuestras decisiones de compra; estrategias que nos llevan a gastar más o a comprar productos no deseados o no saludables.
-La administración de los recursos financieros tiene un impacto positivo en el prójimo, porque la responsabilidad personal en toda gestión se considera un reflejo de nuestro carácter y fe, por lo tanto, es crucial ser generosos de manera consciente.
-Debemos discernir la importancia de diferenciar entre una necesidad real y deseos, ya que la influencia de la sociedad y los medios en nuestras decisiones de compra es significativa, promoviendo así un enfoque más consciente y reflexivo del gasto.
-La historia de José en Egipto ilustra la importancia del ahorro durante los tiempos de abundancia para estar preparados para los períodos de escasez; la práctica del ahorro y la inversión prudente se destacan como pilares para la buena administración de las finanzas.
-Que el balance financiero pasado nos sirva para elaborar nuestro presupuesto familiar para el presente y futuro inmediato; práctica prudente de nuestra mayordomía, alineada con una gestión sabia de los recursos disponibles.
-La Biblia otorga gran importancia a la buena administración de los recursos financieros que recibimos de parte del Señor Jesucristo.
-La Palabra de Dios valora la paciencia necesaria para crear presupuestos a mediano y largo plazo y desalienta la búsqueda de ganancias rápidas o el enriquecimiento instantáneo; en su lugar, promueve un crecimiento constante y sostenido, tanto espiritual como material.
-Nuestra fe no se mide por el dinero que damos, ni por el dinero que recibimos; la fe trasciende tanto la acción de dar como la de recibir beneficios monetarios.
-Para reducir la probabilidad de hacer compras impulsivas provocadas por tácticas de neuromarketing, es aconsejable preparar -una lista detallada- de nuestras necesidades antes de ir al supermercado; ayudará a mantenernos enfocados en los productos que realmente necesitamos.
-Es esencial contar con ahorros destinados a un fondo de emergencia para tiempos difíciles, evitando así la necesidad de incurrir en deudas con altos intereses ante gastos imprevistos.


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