Sínodo

La palabra “sínodo” proviene del griego “synodos” (σύνοδος), que se compone de “syn” (συν), que significa “con” o “juntos”, y “hodos” (ὁδός), que significa “camino” o “caminar”. Literalmente, “sínodo” significa “caminar juntos” o “reunión de caminos”, y hace referencia a la idea de una asamblea o reunión de personas que buscan deliberar, discernir y avanzar en conjunto.

Históricamente, en el contexto de la Iglesia cristiana, un sínodo es una asamblea convocada para discutir cuestiones de doctrina, gobierno, prácticas o asuntos importantes que afectan a una comunidad de creyentes. 

En la tradición de las iglesias reformadas y protestantes, un sínodo representa una instancia de deliberación y toma de decisiones de manera colectiva, basada en la Escritura y bajo la guía del Espíritu Santo. Este sentido de “caminar juntos” en busca de consenso refleja el propósito de estas asambleas: tomar decisiones en unidad y bajo un propósito común en la fe y el servicio a Dios.

Sínodos y concilios más relevantes en la historia del cristianismo.

Concilio de Jerusalén (aprox. 49 d.C.) Aunque no es un “sínodo” en el sentido formal posterior, este concilio, descrito en Hechos 15, es el primer gran encuentro de líderes cristianos. En él, los apóstoles y ancianos discutieron la necesidad de que los gentiles convertidos observaran la Ley mosaica. Se determinó que la salvación no depende de la circuncisión ni del cumplimiento de las leyes judías, estableciendo un principio crucial para la inclusión de los gentiles en la iglesia.

Sínodo de Elvira (alrededor de 306 d.C.) Celebrado en Hispania (actual España), este sínodo abordó temas éticos y disciplinarios dentro de la iglesia primitiva. Aunque no tuvo impacto directo en la teología reformada, es importante por establecer normas éticas en la iglesia.

Sínodo de Arlés (314 d.C.) En respuesta a las controversias del donatismo en el norte de África, este sínodo reunió a obispos de varias provincias romanas para discutir la comunión y la disciplina. Aunque finalmente los donatistas fueron rechazados, el sínodo fue uno de los primeros en establecer la práctica de tratar temas doctrinales y de disciplina en asambleas de la iglesia.

Sínodo de Gangra (340-341 d.C.) Este sínodo en Asia Menor respondió a la influencia del ascetismo extremo y a los que rechazaban el matrimonio y las normas sociales comunes. Su importancia radica en su defensa de un cristianismo equilibrado que no rechace la vida ordinaria ni los compromisos familiares.

Sínodo de Laodicea (aproximadamente 363-364 d.C.) Reunido en Asia Menor, este sínodo estableció varios cánones disciplinarios. Uno de sus logros fue la creación de un canon preliminar de las Escrituras, lo que ayudaría a establecer la autoridad de ciertos libros bíblicos en la iglesia primitiva.

Sínodo de Whitby (664 d.C.) En Inglaterra, este sínodo buscó resolver las diferencias entre las prácticas de la Iglesia celta y la Iglesia romana en Inglaterra. Aunque finalmente se adoptaron las prácticas romanas, el sínodo estableció precedentes sobre la unidad doctrinal en el cristianismo en las islas británicas.

Sínodo de Hatfield (679 d.C.) Este sínodo en Inglaterra, convocado por el rey de Kent, buscó reafirmar la ortodoxia cristiana en respuesta a la herejía monotelita (la idea de que Cristo tenía una sola voluntad). Fue un momento crucial para la iglesia en las islas británicas al afirmar la doctrina cristiana establecida en los concilios anteriores.

Sínodo de Estinnes (743 d.C.) Este sínodo fue convocado por el rey franco Carlomán para abordar la disciplina y la estructura de la iglesia en el reino franco, así como para organizar la vida monástica. Ayudó a sentar las bases para la reorganización de la iglesia en lo que sería el Sacro Imperio Romano Germánico.

Sínodo de Frankfurt (794 d.C.) Convocado por Carlomagno, este sínodo reunió a obispos para debatir sobre la adopcionismo (una doctrina que afirmaba que Jesús fue adoptado como Hijo de Dios) y la veneración de imágenes. Fue un punto clave en el desarrollo de la iglesia en el imperio carolingio y en la política religiosa de Carlomagno.

Sínodo de Aix-la-Chapelle (836 d.C.) Este sínodo fue importante para la organización de la vida monástica y el establecimiento de normas para el clero en el Sacro Imperio Romano. Fue uno de los primeros en establecer reglas detalladas sobre la vida en los monasterios y la administración eclesiástica.

Sínodo de la Isla de Aenham (1009 d.C.) Celebrado en Inglaterra, este sínodo abordó problemas de disciplina y moralidad dentro de la iglesia. Fue uno de los primeros esfuerzos de reforma en el ámbito moral y disciplinario en Inglaterra en un contexto cristiano anterior a la influencia de la Reforma protestante.

Sínodo de Dordrecht o Sínodo de Dort (1618-1619) Convocado en los Países Bajos, el Sínodo de Dort fue una asamblea de teólogos y líderes eclesiásticos que abordó las diferencias entre el calvinismo y el arminianismo. Este sínodo formuló los “cinco puntos del calvinismo” y rechazó el arminianismo, estableciendo una doctrina basada en la gracia soberana de Dios, con influencia duradera en las iglesias reformadas.

Asamblea de Westminster (1643-1653) Esta asamblea, convocada en Inglaterra durante el gobierno del Parlamento Longo, se reunió para reformar la Iglesia de Inglaterra y redactar una confesión de fe común. De este sínodo surgieron documentos clave como la Confesión de Fe de Westminster, el Catecismo Mayor y el Catecismo Menor de Westminster, que son fundamentales para la tradición reformada y presbiteriana.

Sínodo de Emden (1571) Fue el primer sínodo general de las iglesias reformadas en los Países Bajos, organizado durante el periodo de persecución española. Este sínodo estableció un sistema de gobierno eclesiástico presbiteriano, defendiendo la autonomía de las iglesias frente al poder político y estableciendo una estructura de asambleas locales y regionales.

Sínodo de Sion o de Zúrich (1532) Convocado en Suiza, fue una importante reunión de los anabautistas en la ciudad de Zúrich. Este sínodo abordó temas clave en la vida y práctica anabautista y discutió sobre la naturaleza del bautismo, la separación de la iglesia y el estado, y el pacifismo, consolidando el movimiento anabautista en Europa.

Primer Sínodo de Filadelfia (1789) Considerado el primer sínodo de la iglesia presbiteriana en los Estados Unidos después de la independencia, fue crucial para organizar y consolidar la estructura de gobierno presbiteriano en el país. Aquí se estableció la Asamblea General como órgano de gobierno nacional.

Sínodo General de la Iglesia Reformada en América (1867) Este sínodo, en los Estados Unidos, marcó la consolidación de la Iglesia Reformada en América y sentó las bases para su expansión y organización, siendo uno de los sínodos más importantes en la vida de las iglesias reformadas en el continente americano.

Estos sínodos y concilios marcaron hitos en la consolidación de la doctrina cristiana y en la organización de la iglesia en Europa y Asia Menor. 

Aunque algunos no están directamente relacionados con las tradiciones reformadas o protestantes, establecieron principios y prácticas de unidad, disciplina y estructura doctrinal fundamentales para el desarrollo del cristianismo en occidente y oriente.

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