Theotokos, María portadora de Dios

El término griego Theotokos fue un tema central de debate teológico en el siglo V, específicamente durante el Concilio de Éfeso en el año 431 d.C.. Este concilio se convocó para abordar una controversia cristológica crucial: ¿Cómo debía entenderse la relación entre las dos naturalezas de Cristo (divina y humana) y el papel de María como su madre?

Contexto Histórico

1. El Problema Teológico: La controversia surgió en torno a cómo referirse a María. Algunos preferían llamarla Christotokos (Portadora de Cristo), enfatizando su maternidad sobre el Jesús humano, mientras que otros insistían en el título de Theotokos (Portadora de Dios), para subrayar que Jesús era Dios desde el momento de su concepción.

2. Nestorianismo: Esta controversia fue impulsada por las enseñanzas de Nestorio, patriarca de Constantinopla, quien sostenía que en Jesús existían dos personas separadas: una divina y otra humana.

Según Nestorio, María solo podía ser llamada Christotokos, porque era madre de la naturaleza humana de Jesús, no de su naturaleza divina.

Esta visión comprometía la unidad de Cristo como una sola persona con dos naturalezas unidas inseparablemente (lo que se conoce como la unión hipostática).

3. Respuesta de la Iglesia: Aquellos que defendían el título de Theotokos, liderados por figuras como Cirilo de Alejandría, argumentaban que Jesús es una sola persona divina desde su encarnación. Por lo tanto, María debía ser llamada Theotokos, ya que dio a luz al Verbo encarnado, quien es plenamente Dios y plenamente hombre.

El Concilio de Éfeso (431 d.C.)

El Concilio de Éfeso fue convocado por el emperador Teodosio II para resolver esta controversia. Algunos puntos clave del concilio incluyen:

1.  Declaración de María como Theotokos: El concilio afirmó que el título Theotokos era correcto porque protegía la doctrina de que Jesús es una sola persona divina con dos naturalezas inseparables.

Al decir que María era Theotokos, se estaba confirmando que el hijo que nació de ella era verdaderamente Dios, no un hombre separado de la divinidad.

2. Condena del Nestorianismo: Las enseñanzas de Nestorio fueron condenadas como heréticas porque dividían a Cristo en dos personas separadas, comprometiendo la unidad de su ser.

3. Enseñanza sobre Cristo: El concilio declaró que Cristo es una sola persona (el Verbo) con dos naturalezas (divina y humana), y que estas naturalezas están unidas de manera inseparable desde el momento de la encarnación.

Importancia del Concilio

1. Protección de la Cristología Ortodoxa: Al afirmar a María como Theotokos, la Iglesia protegió la enseñanza fundamental de que Cristo es completamente Dios y completamente hombre desde su concepción. Esto es esencial para la doctrina de la salvación, ya que solo un ser plenamente divino y plenamente humano podía redimir a la humanidad.

2. Unidad de la Iglesia: Aunque la controversia dividió temporalmente a la iglesia, el Concilio de Éfeso ayudó a establecer un consenso doctrinal sobre Cristo que influiría en la teología de los concilios posteriores.

3. Significado Espiritual: El título Theotokos no busca glorificar a María de manera indebida, sino resaltar quién es Jesús: el Verbo eterno que tomó carne en el vientre de María para traer la salvación.

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En resumen, el debate sobre el término Theotokos en el Concilio de Éfeso fue clave para aclarar la naturaleza de Cristo y su unión hipostática.

La afirmación de este título aseguró que la iglesia mantuviera una cristología sólida y coherente con la enseñanza bíblica de que Jesús es Dios hecho hombre.

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