Confiar en el Señor, Hechos 4:13

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La versión Reina-Valera 1960 (RVR1960) traduce Hechos 4:13 como: “Entonces, viendo el —denuedo— de Pedro y de Juan, y sabiendo que eran hombres sin letras y del vulgo, se maravillaban; y les reconocían que habían estado con Jesús”, en cambio la Biblia de las Américas (LBLA): “Al ver la —confianza— de Pedro y de Juan, y dándose cuenta de que eran hombres sin letras y sin preparación, se maravillaban, y reconocían que ellos habían estado con Jesús.”

La palabra —denuedo— enfatiza la valentía y la audacia con la que Pedro y Juan hablaron, destacando su valor frente a la autoridad del Sanedrín, en cambio la palabra —confianza— resalta la seguridad y la certeza con las que Pedro y Juan se expresaron, lo que implica una fuerte convicción y fe en su mensaje.

La elección de —confianza— en la LBLA resalta más la seguridad interior y la certeza en sus palabras, mientras que —denuedo— en la RVR1960 pone un énfasis mayor en la valentía visible y audaz.

La palabra griega original utilizada en Hechos 4:13 es “παρρησία” (parresía), que puede traducirse como “denuedo”, “confianza”, “valentía” o “audacia”.

La confianza que mostraron Pedro y Juan ante el Sanedrín en Hechos 4:13 tiene sus raíces en varias experiencias y factores clave en sus vidas y ministerio. Ellos fueron discípulos cercanos de Jesús durante su ministerio terrenal. Pasaron aproximadamente tres años escuchando sus enseñanzas, observando sus milagros y aprendiendo de su ejemplo. Esta relación cercana les proporcionó un profundo entendimiento de las enseñanzas y el carácter de Jesús.

Ahora bien, para adquirir confianza en la administración de las riquezas del Señor, es esencial seguir un enfoque similar al que Pedro y Juan siguieron para adquirir su confianza espiritual.

Aquí se detallan los pasos y principios aplicables a las finanzas:

Para gestionar eficazmente las riquezas, es fundamental adquirir conocimientos financieros. Esto incluye entender conceptos básicos de contabilidad, inversión, ahorro, presupuesto y planificación financiera. La educación formal o autodidacta a través de cursos, libros y seminarios puede proporcionar una base sólida.

Estudiar y aplicar los principios bíblicos sobre la administración del dinero es crucial. La Biblia ofrece mucha sabiduría sobre la mayordomía, la generosidad, el ahorro, la deuda y la inversión. Pasajes como Proverbios 3:9-10, Mateo 6:19-21 y 1ª Timoteo 6:10 proporcionan orientación sobre cómo manejar las finanzas de manera que honren a Dios.

La oración es vital para buscar la guía y la sabiduría de Dios en la administración de las riquezas. Al igual que Pedro y Juan dependían del Espíritu Santo, debemos buscar la dirección de Dios en nuestras decisiones financieras. Santiago 1:5 nos anima a pedir sabiduría a Dios, quien da generosamente a todos sin reproche.

La confianza en la administración financiera también se desarrolla a través de la práctica y la experiencia. Comenzar con la gestión de pequeñas cantidades y avanzar a responsabilidades mayores ayuda a construir habilidades y confianza. Lucas 16:10 dice: “El que es fiel en lo muy poco, también en lo más es fiel; y el que en lo muy poco es injusto, también en lo más es injusto”.

Buscar la guía de mentores con experiencia en finanzas y participar en una comunidad de creyentes que valoren la sabiduría financiera puede ser de gran ayuda. La sabiduría compartida y el apoyo mutuo pueden fortalecer la confianza. Proverbios 15:22 dice: “Los planes fracasan por falta de consejo; muchos consejeros traen éxito”.

La confianza también se basa en la integridad y la ética en todas las transacciones financieras. Ser honesto y transparente en las finanzas crea una base sólida de confianza. Proverbios 11:1 dice: “La balanza falsa es abominación a Jehová; mas el peso cabal le agrada”.

Establecer objetivos financieros claros y planificar cómo alcanzarlos es crucial para una gestión exitosa de las riquezas. Un plan financiero bien definido, basado en principios bíblicos y dirigido por la oración, proporciona una hoja de ruta que guía las decisiones financieras.

Finalmente, la confianza en la administración de las riquezas se basa en la confianza en la provisión de Dios. Reconocer que todo lo que poseemos viene de Él y que somos administradores de sus recursos nos ayuda a gestionar las finanzas con una perspectiva correcta. Filipenses 4:19 nos recuerda: “Mi Dios, pues, suplirá todo lo que os falta conforme a sus riquezas en gloria en Cristo Jesús”.

Resumen para adquirir confianza en la administración de las riquezas del Señor, debemos educarnos financieramente, aplicar principios bíblicos, orar y depender de Dios, ganar experiencia, buscar mentoría y comunidad, mantener la integridad, planificar cuidadosamente y confiar en la provisión de Dios. Estos pasos nos ayudarán a gestionar las finanzas de manera efectiva, honrando a Dios y utilizando los recursos que nos ha confiado para su gloria y el beneficio de otros.

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