John Newton; reclutado

El 1 de marzo de 1744 (Historia Moderna) John Newton, quien más tarde se convertiría en el célebre autor del himno “Sublime Gracia” (Amazing Grace), fue capturado por una banda de reclutamiento forzoso de la Marina Real Británica mientras estaba en tierra en Inglaterra. Este evento marcó un punto crucial en su vida, llevándolo por un camino de sufrimiento, transformación y, eventualmente, redención.

En el siglo XVIII, la Marina Real Británica enfrentaba una escasez crónica de marineros, por lo que recurría al reclutamiento forzoso (press-ganging), una práctica mediante la cual agentes del gobierno, conocidos como press gangs, capturaban a hombres aptos para el servicio y los obligaban a enrolarse en la marina. 

Muchas veces, estas bandas secuestraban a hombres en tabernas, muelles y pueblos costeros, sin previo aviso ni consentimiento. Newton, un joven con una vida marcada por la inestabilidad y la rebeldía, fue una de sus víctimas.

Antes de su captura, Newton había llevado una existencia turbulenta. Hijo de un capitán de barco y huérfano de madre a temprana edad, creció en un ambiente de disciplina estricta, pero también de abandono emocional. 

Su juventud estuvo marcada por un espíritu desafiante y aventurero, lo que lo llevó a trabajar en el comercio marítimo desde temprana edad. Sin embargo, su carácter impulsivo y su desprecio por la autoridad lo metieron en constantes problemas.

Al ser forzado a servir en la Marina Real Británica, Newton experimentó de primera mano la brutalidad del servicio naval. Las condiciones a bordo eran extremadamente duras: la disciplina era severa, con castigos corporales extremos para aquellos que desobedecían órdenes o mostraban insubordinación. 

La comida era escasa y de mala calidad, la higiene era prácticamente inexistente y las enfermedades se propagaban con rapidez entre los marineros. Newton, con su temperamento rebelde, no tardó en entrar en conflicto con sus superiores. En un acto de desafío, intentó desertar, pero fue capturado y sometido a una humillante y dolorosa flagelación pública.

Este episodio de castigo y sufrimiento lo sumió en una profunda desesperación. Durante este tiempo, su resentimiento contra Dios y la autoridad aumentó, lo que lo llevó a una vida aún más disoluta. Sin embargo, fue también en el mar donde comenzó a experimentar un cambio en su corazón. Posteriormente, Newton sería transferido a un barco esclavista, donde su vida tomó un giro aún más oscuro, involucrándose directamente en el comercio de esclavos. 

Años después, sin embargo, una serie de eventos, incluyendo una tormenta casi mortal en el Atlántico en 1748, lo llevaron a reconsiderar su vida y a dar los primeros pasos hacia una fe cristiana sincera.

También le interesaría:

Con el tiempo, Newton no solo abandonó la trata de esclavos, sino que se convirtió en un ferviente abolicionista y en un predicador influyente. Sus experiencias a bordo de la Marina Real y en los barcos negreros lo marcaron profundamente, llevándolo a un arrepentimiento genuino y a una vida dedicada al ministerio. 

Su transformación culminó en su autoría del famoso himno “Sublime Gracia”, que reflejaba su testimonio personal de redención y misericordia divina.

Este episodio de su vida, ocurrido el 1 de marzo de 1744, fue el punto de partida de un largo y doloroso proceso de humillación y aprendizaje, que finalmente lo conduciría a la fe y a un papel clave en el movimiento abolicionista del Reino Unido.

Comparte en tus redes


Comentarios

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *