1. Proverbios 1:28. “Entonces me llamarán, y no responderé; me buscarán de mañana, y no me hallarán.” Este versículo habla de la falta de respuesta de Dios a quienes han rechazado Su sabiduría.
2. Isaías 1:15. “Cuando extendáis vuestras manos, Yo esconderé de vosotros mis ojos; asimismo cuando multipliquéis la oración, Yo no oiré; llenas están de sangre vuestras manos.” Dios no responde debido a la injusticia y pecado de quienes oran.
3. Lamentaciones 3:8. “Aun cuando clamo y doy voces, Él cierra el paso a mi oración.” Jeremías lamenta cómo, en medio del juicio de Dios, no recibe respuesta a sus oraciones.
4. Ezequiel 8:18. “Pues también Yo procederé con furor; no perdonará mi ojo, ni tendré misericordia; y gritarán a mis oídos con gran voz, y no los oiré.” Aquí Dios no responde debido a la idolatría y pecado del pueblo.
5. Miqueas 3:4. “Entonces clamarán a Jehová, y no les responderá; antes esconderá de ellos su rostro en aquel tiempo, por cuanto hicieron malvadas obras.” Dios retira Su oído debido a la maldad persistente del pueblo.
6. 1ª Samuel 28:6 RVR1960 “Y consultó Saúl a Jehová; pero Jehová no le respondió ni por sueños, ni por Urim, ni por profetas.” Este versículo destaca el juicio de Dios sobre Saúl debido a su desobediencia continua y su alejamiento de los mandatos divinos. A lo largo de su reinado, Saúl demostró una falta de arrepentimiento genuino, lo que culmina en este momento cuando Dios no le responde. A pesar de que Saúl buscaba la guía divina, su corazón estaba lejos de Dios, y en consecuencia, el Señor lo deja sin dirección. Esto nos recuerda que no basta con buscar a Dios en momentos de desesperación; la obediencia y el arrepentimiento sincero son fundamentales para mantener una relación cercana con Él.


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