Romanos 13 versus Apocalipsis 13

por

en

La posible contradicción entre Romanos 13 y Apocalipsis 13 ha sido un tema de debate dentro de la teología cristiana, ya que ambos capítulos parecen ofrecer enfoques diferentes sobre la relación del creyente con el poder político. Mientras que Romanos 13 promueve una sumisión y respeto hacia las autoridades establecidas, Apocalipsis 13 adopta un tono crítico, describiendo a los gobiernos corruptos como bestias que oprimen y persiguen a los fieles.

Romanos 13: Sumisión a las Autoridades. En Romanos 13, el apóstol Pablo instruye a los cristianos a someterse a las autoridades civiles, argumentando que “todas las autoridades que existen han sido establecidas por Dios” (Romanos 13:1). Pablo expone que el gobierno, en su función ideal, es una institución de Dios que tiene como propósito castigar el mal y promover el bien en la sociedad. Este pasaje ha sido interpretado históricamente como un llamado a los cristianos a respetar el orden social y político, a menos que las autoridades ordenen algo que contradiga claramente los mandatos divinos.

El mensaje de Romanos 13 parece enfatizar el rol legítimo del gobierno como una herramienta de Dios para mantener el orden. Los creyentes, según Pablo, deben orar por sus gobernantes, obedecer las leyes y mostrar respeto a las instituciones políticas en la medida en que estas sirvan para el bienestar general. La prioridad, en este caso, es el mantenimiento de la paz y la justicia en la sociedad.

Apocalipsis 13: Crítica al Poder Corrupto. Por otro lado, en Apocalipsis 13, Juan presenta una visión simbólica de una “bestia” que se levanta del mar, la cual representa a las fuerzas opresivas y corruptas de los gobiernos humanos que desafían la soberanía de Dios. Esta bestia ejerce poder sobre la tierra y persigue a los santos, exigiendo adoración y obediencia a través de un sistema tiránico que busca suplantar el reino de Dios. Aquí, el gobierno no es visto como una institución de Dios para el bien, sino como un agente del mal que se opone activamente a la justicia y a la verdad.

Apocalipsis 13 pone en evidencia que no todos los gobiernos y sistemas políticos son justos o reflejan los principios de Dios. En este contexto, los cristianos son llamados a mantenerse firmes en su fe, resistiendo a las fuerzas que se oponen al Evangelio, incluso si esto implica persecución. Aquí, el poder político es visto como una herramienta de opresión y engaño que debe ser desafiada por aquellos que permanecen fieles a Cristo.

¿Contradicción o Complementariedad? A primera vista, estos dos capítulos pueden parecer contradictorios: uno llama a la obediencia a las autoridades, mientras que el otro denuncia el poder corrupto. Sin embargo, es importante notar que ambos textos abordan situaciones diferentes y, sobre todo, plantean que el discernimiento debe guiar la relación del cristiano con el poder político.

Romanos 13 trata de una situación donde las autoridades políticas están operando dentro del diseño de Dios para el gobierno: promoviendo el bien, castigando el mal y manteniendo el orden. Aquí, el cristiano es llamado a someterse con una actitud de respeto, entendiendo que Dios es quien instituye las autoridades.

Por otro lado, Apocalipsis 13 describe una situación donde el poder ha sido pervertido, utilizando su autoridad para perseguir a los creyentes y contradecir la ley de Dios. En este caso, el cristiano es llamado a resistir este poder corrupto, no desde una postura política, sino desde una postura bíblica. Es decir, la resistencia no es una lucha ideológica o partidista, sino una firme adhesión a los principios de la Palabra de Dios.

Resistir el Mal Desde una Postura Bíblica, No Política. Es crucial destacar que la resistencia descrita en Apocalipsis 13 no debe confundirse con una postura política. La denuncia de los abusos del poder y la exposición de la maldad no se basan en ideologías humanas ni en lealtades partidarias, sino en la fidelidad a las enseñanzas de Cristo y a los valores del Reino de Dios. Los cristianos no son llamados a oponerse al poder simplemente por estar en desacuerdo político, sino porque esas autoridades se han desviado de la justicia de Dios y están actuando en contra de Su voluntad.

La postura que Apocalipsis 13 describe es esencialmente espiritual. Es una llamada a proclamar la verdad de Dios ante el poder humano cuando este se erige en contra del plan divino. Esta resistencia no busca una revolución política, sino una lealtad inquebrantable a la Palabra de Dios, incluso si el poder terrenal se vuelve hostil. El enfoque aquí no es derrotar a los gobiernos por medios políticos, sino mantenerse firmes en la verdad del Evangelio.

De esta manera, no hay una contradicción irreconciliable entre Romanos 13 y Apocalipsis 13, sino una cuestión de discernimiento. Los creyentes están llamados a someterse a las autoridades siempre que estas operen dentro del diseño de Dios, pero deben oponerse desde una postura bíblica y moral cuando esas mismas autoridades se rebelan contra los principios de la justicia divina.

También le interesaría:

En resumen, la aparente contradicción entre Romanos 13 y Apocalipsis 13 desaparece cuando entendemos que ambos textos abordan contextos distintos y que la sumisión o resistencia debe siempre proceder desde una postura bíblica, no política.

Romanos 13 enfatiza el rol de los gobiernos cuando estos cumplen con su propósito de justicia bajo la soberanía de Dios, mientras que Apocalipsis 13 denuncia el poder cuando este se corrompe y persigue al pueblo de Dios.

En ambos casos, los cristianos son llamados a ser fieles a Cristo, discerniendo cuándo es apropiado obedecer y cuándo es necesario resistir, siempre basados en los principios de la Palabra de Dios y no en inclinaciones políticas o ideológicas.

Comparte en tus redes


Comentarios

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *